Cosas sobre tacna

Melcocha

Es el dulce más antiguo y emblemático de la Ciudad Heróica. Su nombre proviene del latín mel-coctum o "miel cocida". Y más cerca de la verdad no podría estar, debido al sabor único de esta golosina tacneña, que prácticamente es azúcar con forma, siendo la golosina más aceptada por los hogares tacneños y siendo consumida más allá de su ciudad local. Para ser más específico, en todo el sur del Perú se puede encontrar alguien que haga o venda las melcochas, pero no hay como las originales.

Ingredientes

Preparación:

  1. En una olla echar una taza y media de agua y ponerla sobre el fuego
  2. Cuando empieze a hervir añadir el jugo de limón, la canela, la chancaca, el azúcar y los clavos de olor; dejar hervir a fuego medio por unos 30 minutos hasta que tome punto de caramelo
  3. Agregar los maníes enteros y cocinar durante 10 minutos.
  4. Colar la miel en un tazón de netal engrasado con aceite y mover la miel con una chuchara hasta que esté tibia.
  5. Colocar la melcocha en una fuente engrasada
  6. Jalar y torcer la melcocha hasta que tenga unos 80cm de largo
  7. Verter una cuarta parte de la mezcla de leche, algarrobina y vainilla
  8. Estirar y torcer la melcocha una vez más.
  9. Repetir este proceso hasta que el combinado de leche, algarrobina y vainilla se termine.
  10. Esperar a que se enfríe y endurezca.
  11. Cortar en trozos y servir.

La Pileta Ornamental de Tacna

Nuestra Pila fue diseñada por el escultor O' Lenhard y traída desde la ciudad de Bruselas, Bélgica, por la celebre constructora Eiffel. Sin embargo, es innegable que las estatuas de esta fuente son del escultor francés Mathurin Moreau. Hay alrededor de veinte fuentes idénticas en todo el mundo; Génova, Boston y dos en Buenos Aires, Argentina.

Fue adquirida y obsequiada a la Ciudad de Tacna por el gobierno de José Balta en el año 1869.

Durante la Ocupación Chilena en Tacna, hubo varios intentos fallidos de trasladar la Pila hacia su país.

Existen varias leyendas sobre nuestra Pila Ornamental, una de ellas cuenta que para desarmarla se necesitaba una llave maestra que fue enterrada en el sótano de la misma junto a unas botellas de vino, otra cuenta que la llave fue arrojada al rio Uchusuma, lo cierto es que para nuestra época esa llave no es es un gran misterio, se trata de la llave inglesa.